Síndrome de Estocolmo Musical.Categories: Actualidad
Los músicos que nacimos el siglo pasado y nos criamos en el modelo copyright americano o en el derecho de autor europeo y en la filosofía de la incipiente industria discográfica puede que inicialmente padezcamos un efecto como el Síndrome de Estocolmo cuando migramos a otro modelo.
Al haber estudiado y desarrollado nuestra actividad musical en un único modelo existente que nos presentaba como normal cosas del tipo:
- Firmar un contrato editorial obligatorio si querías que tu música se conociera, que te secuestraba la obra y se quedaba el 50% de los ingresos de la misma durante 75 años después de tu muerte.
- Firmar un contrato con una Sociedad de Gestión y declarar obligatoriamente tu trabajo si querías cobrar ese 50% restante que te dejaba la editorial, descontando a ese 50 los gastos, campañas, retenciones y retrasando el cobro hasta seis meses o un año.
- Firmar un contrato discográfico mediante el cual cedías tus grabaciones durante 50 años a cambio de un 1% aproximadamente del PVP (una vez descontado todo lo descontable y a veces no cobrando nada).
- Firmar un contrato de representación artística mediante el cual se quedaban el 20% de tus ingresos a cambio de esperar a que sonora el teléfono.
- Las imperfecciones del sistema de tal manera que siempre te quedaba la duda de la cantidad de discos vendidos, de la comunicación pública de tu obra, del sistema de reparto de la sociedad de gestión, de si la editorial movía el repertorio y si tu representante te promovía adecuadamente o realmente anteponía los intereses de otro artista de su empresa.
Y queriendo salir de ese modelo, tan “respetable” como cualquier otro, los músicos nos encontramos con otros modelos que podríamos definir como menos restrictivos, como más libres. En los que nosotros decidimos en cada momento que hacer con cada obra. En el que nosotros somos los verdaderos protagonistas y responsables de nuestro único patrimonio, nuestro repertorio.
Al igual que pasa como cuando estás en un cuarto sin luz y de repente sales al aire libre y la luz del Sol te ciega y no ves nada, o como cuando llevas mucho tiempo acostado sin moverte por una enfermedad y luego te cuesta muchísimo levantarte, suele ocurrir lo mismo cuando sales del copyright al copyleft.
Simultáneamente te asalta el Síndrome de Estocolmo, ese sentimiento que tienen algunos secuestrados cuando son liberados y sienten cierta complicidad y “cariño” hacia sus secuestradores que ha llevado incluso a alguna persona a casarse luego con su raptor/ra.
Otro ejemplo que siempre me ha llamado poderosamente la atención son los que recibiendo una educación cristiana desde recién nacidos, pasados ya muchos años de no ir a misa, de estar en contra de las posiciones sexistas y poco liberales de la iglesia y ser, incluso, unos redomados ateos o agnósticos en el mejor de los casos, tienen un hijo y deciden bautizarlo…
Cuestión no menos importante es el miedo a las posibles represalias que el sistema y que los grandes poderes ejerzan sobre ti o tu entorno.
Siendo todos estos sentimientos fundados o no, superar estos efectos no es difícil. Comprobar que tu música puede generarte ingresos directos utilizando licencias menos restrictivas y obviando ciertos eslabones de la cadena de valor de la industria musical y utilizando las Nuevas Tecnologías y la Sociedad de la Información es la mejor medicina.
Quiero utilizar un viejo eslogan publicitario que rezaba: ¡Busque! ¡compare! y si encuentra algo mejor ¡compre!
Nada como la libertad como para recuperar el amor hacia tu arte.
Lo mismo: es lo mismo que le pasa a los usuarios de Windows, tienen panico a cambiar aunque sepan que hay sistemas mejores
Y pongo toda mi ironia…: Pero a ver un poquito de por favor… de que estamos hablando de artistas o de empresarios sin alma (vease chupoptero economico)
Sobre el SL: Cuando se habla de software libre, la mayoría de la gente (defensores/detractores) sólo se fijan en aspectos técnicos.
Esto es un gran error, pues la meta primera del software libre es la libertad del usuario, cosa que no puede asegurar el software privativo, (más interesado en atrapar al usuario, por ejemplo con formatos cerrados).
a: mie ni saben que es el sindrome de estocolmo mejor delen una hojeada que es el sindrome de estocolmo para comparar hasta hicieron una pelicula del horror que vivieron en esa epoca
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A partir del mensaje 2,a marear la perdiz